ROBÓTICA Y AUTOMATIZACIÓN

Crean piel para humanizar a robots

28/06/2024

CATEGORíA: General

Entre los beneficios potenciales para las plataformas robóticas se encuentran una mayor movilidad, capacidades de autocuración, capacidades de detección integradas y una apariencia cada vez más realista.


Inspirándose en los ligamentos de la piel humana, el equipo de la Universidad de Tokio, dirigido por el profesor Shoji Takeuchi, incluyó perforaciones especiales en la cara de un robot, que ayudaron a que una capa de piel se fijara. Su investigación podría ser útil en la industria cosmética y ayudar a formar a los cirujanos plásticos.

 

 

Takeuchi es pionero en el campo de la robótica biohíbrida, donde se unen la biología y la ingeniería mecánica. Hasta ahora, su laboratorio, el Laboratorio de Sistemas Biohíbridos, ha creado mini robots que caminan utilizando tejido muscular biológico, carne cultivada en laboratorio impresa en 3D, piel diseñada que puede curar y más. Fue durante la investigación sobre este último de estos elementos que Takeuchi sintió la necesidad de llevar la idea de la piel robótica más allá para mejorar sus propiedades y capacidades.

 

Los métodos anteriores para unir tejido cutáneo a superficies sólidas implicaban elementos como minianclas o ganchos, pero estos limitaban los tipos de superficies que podían recibir recubrimientos cutáneos y podían causar daños durante el movimiento. Al diseñar cuidadosamente pequeñas perforaciones, se puede aplicar piel a prácticamente cualquier forma de superficie. El truco que empleó el equipo fue utilizar un gel de colágeno especial para la adhesión, que es naturalmente viscoso, por lo que es difícil introducirlo en las minúsculas perforaciones. Pero utilizando una técnica común para la adhesión plástica llamada tratamiento con plasma, lograron atraer el colágeno hacia las estructuras finas de las perforaciones y al mismo tiempo mantener la piel cerca de la superficie en cuestión.

 

Sin embargo, esta investigación no se hizo sólo para demostrar un punto. Takeuchi y su laboratorio tienen un objetivo en mente para esta aplicación que podría ayudar en varias áreas de la investigación médica. La idea de un órgano en un chip no es especialmente nueva y se utiliza en cosas como el desarrollo de fármacos, pero algo como una cara en un chip podría ser útil en la investigación del envejecimiento de la piel, cosméticos, procedimientos quirúrgicos, cirugía plástica y más. Además, si se pueden incorporar sensores, los robots podrían estar dotados de una mayor conciencia ambiental y capacidades interactivas mejoradas.

 

Fuente e imagen: https://www.u-tokyo.ac.jp

 




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