La competitividad en la Industria 4.0 pasa por modernizar su automatización
05/12/2025CATEGORíA: General MARCA: Schneider Electric
Un nuevo estudio global ha puesto cifras a un problema silencioso, pero crítico, que afecta a la columna vertebral de la Industria 4.0: la persistencia de sistemas de automatización cerrados y rígidos.
Según el informe, elaborado por Omdia y presentado por Schneider Electric, las cifras ponen sobre la mesa un problema silencioso, pero crítico, que afecta a la columna vertebral de la Industria 4.0: la persistencia de sistemas de automatización cerrados y rígidos. Esta cifra refleja no solo el coste de mantener arquitecturas obsoletas, sino también la falta de agilidad necesaria para competir en un mercado global que avanza al ritmo de la digitalización.

El estudio identifica que los sistemas industriales cerrados representan un lastre significativo para la competitividad. Para las empresas medianas, la pérdida anual equivale al 7,5% de sus ingresos; para las grandes organizaciones, el impacto asciende a 45,18 millones de dólares, mientras que las empresas pequeñas sufren proporciones aún más dramáticas, llegando a perder hasta el 25% de su facturación. Estos costes —a menudo invisibles— provienen de paradas no planificadas, actualizaciones obligatorias, tiempos de respuesta lentos y una productividad limitada por la rigidez de los sistemas basados en hardware.
En el contexto de la Industria 4.0, donde la capacidad de adaptarse rápidamente a la variabilidad del mercado es un factor crítico de éxito, estos sistemas tradicionales se quedan cortos. Diseñados para entornos estáticos, requieren intervenciones técnicas complejas cada vez que se actualizan funciones o se incorporan nuevas necesidades productivas. De hecho, el 77% de las empresas aún depende de infraestructuras que obligan a realizar modificaciones físicas para cualquier mejora, lo que ralentiza la adopción de tecnologías avanzadas y compromete la competitividad.
La fragmentación del hardware agrava el problema. La mayoría de las compañías opera con múltiples plataformas —dos a diez o más— que exigen habilidades especializadas, generan dependencia de proveedores y complican la integración de datos. Cerca del 30% de las incidencias técnicas requiere soporte experto, un desafío especialmente grave en un mercado marcado por la escasez de talento en ingeniería. Además, los sistemas aislados limitan el acceso a información en tiempo real: solo el 28% de las organizaciones dispone de visibilidad inmediata sobre sus operaciones, un obstáculo significativo para la toma de decisiones basada en datos, uno de los pilares de la Industria 4.0.
El impacto económico de estas limitaciones se concentra en cuatro ámbitos clave: la falta de agilidad y resiliencia operativa (6,1 millones de dólares anuales), los costes derivados de ineficiencias y optimización (2,28 millones), los fallos de calidad y la mala gestión de datos (1,2 millones), y los gastos asociados a sostenibilidad y cumplimiento normativo (1,7 millones). Cada uno de estos factores erosiona la capacidad de las empresas para competir, innovar y operar con resiliencia en mercados volátiles.
Ante esta realidad, el estudio señala una vía de transformación clara: la migración hacia sistemas de automatización abiertos y definidos por software. Este tipo de arquitectura, alineada con los principios de la Industria 4.0, permite desacoplar el software del hardware, favorece la interoperabilidad entre proveedores y habilita una integración ágil de datos. Gracias a ello, los fabricantes pueden tomar decisiones basadas en información en tiempo real, mejorar el control de calidad, reducir los silos de datos y acelerar la innovación.
Las ventajas no son teóricas: las empresas que ya han adoptado automatización abierta han logrado mejoras tangibles al iniciar con pilotos y escalar posteriormente a plantas completas. Esto les permite proteger inversiones previas, reforzar la transparencia en costes y obtener propiedad total de sus datos, elementos clave para escalar la transformación digital.
Como resume Gwenaëlle Avice Huet, Executive Vice President de Industrial Automation en Schneider Electric, “la modernización no es solo una estrategia tecnológica, sino un imperativo competitivo. En un entorno donde los ciclos de producción son más cortos, las exigencias regulatorias más estrictas y las expectativas del mercado más cambiantes, la automatización abierta se posiciona como una herramienta esencial para que organizaciones de todos los tamaños prosperen en la era de la Industria 4.0.”
Más información en https://www.se.com/
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