Los países deben unirse para reducir las emisiones en sectores clave
14/11/2025CATEGORíA: General MARCA: Agencia Internacional de Energía (IEA)
Una cooperación bien orientada puede amplificar los esfuerzos nacionales para reducir las emisiones y apoyar la electrificación del sector, pero se necesita un progreso más rápido para alcanzar los objetivos sectoriales para 2030.
Según el último informe de Breakthrough Agenda, si los países, las empresas y las iniciativas internacionales actúan juntos, pueden armonizar las normas, agregar la demanda y movilizar la financiación de formas que serían casi imposibles de lograr de forma aislada.

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El nuevo informe, fruto de la colaboración anual entre la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y los Climate High-Level Champions, identifica oportunidades prácticas para que los países trabajen juntos de forma que se impulse tanto el desarrollo económico como la seguridad energética, al tiempo que se reducen las emisiones. En un momento difícil para la cooperación internacional, también subrayan su importancia para evitar la fragmentación del mercado y el incumplimiento de los objetivos de la Agenda Breakthrough.
El informe de este año da un paso atrás para definir cómo se debe medir el éxito y cómo es la colaboración eficaz en la práctica. Las recomendaciones anuales de la Agenda Breakthrough han guiado durante mucho tiempo los esfuerzos para armonizar las políticas, las inversiones y las acciones, pero la edición de 2025 introduce un nuevo elemento, a saber, las declaraciones de éxito para cada sector.
Estas declaraciones combinan indicadores cuantitativos con ejemplos cualitativos para aclarar cómo se mide el progreso hacia los objetivos de la Agenda Breakthrough para 2030. En conjunto, las recomendaciones y las declaraciones de éxito crean un marco de seguimiento más completo que puede ayudar a los países y las industrias a mantener el impulso en todos los sectores.
La experiencia regional demuestra el valor de una sólida colaboración transfronteriza en ámbitos como la integración de la infraestructura de la red eléctrica y el desarrollo de corredores de transporte con cero emisiones. En América Central y el Sudeste Asiático, los marcos institucionales duraderos y la planificación armonizada han permitido invertir en interconexiones regionales de la red eléctrica. En Europa y África Oriental, los esfuerzos por promover corredores de camiones con cero emisiones dependen de paquetes de inversión coordinados, normas compartidas y la expansión de la red eléctrica para apoyar una infraestructura de recarga de alta capacidad.
l informe concluye que también están surgiendo alianzas internacionales para reducir los riesgos y catalizar la inversión en la producción de hierro y acero con emisiones casi nulas. Los acuerdos de compra entre productores y compradores pueden aumentar la competitividad y acelerar la inversión en países con abundantes recursos de energía renovable de bajo coste. Los ejemplos de Namibia, Alemania, Australia, Suecia y Canadá ilustran cómo los acuerdos bilaterales sobre normas y reparto de costes pueden proporcionar seguridad a las empresas y los inversores.
La colaboración en las cadenas de suministro también puede reforzar la seguridad energética y los resultados económicos y climáticos, ofreciendo nuevas oportunidades a las economías emergentes y en desarrollo. La ampliación de la cooperación en materia de identificación de vulnerabilidades, transferencia de conocimientos, I+D y desarrollo de normas puede mejorar la resiliencia y generar beneficios compartidos a medida que crece la demanda de tecnologías con bajas emisiones.
La energía y la agricultura son temas centrales en los debates internacionales sobre el clima en la actualidad, y Brasil los ha identificado como temas clave de su Agenda de Acción para la COP30. Los fertilizantes, esenciales para la producción mundial de alimentos, también representan alrededor del 2,4 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. La reducción de estas emisiones requiere un enfoque equilibrado que salvaguarde la asequibilidad de los alimentos y apoye un crecimiento equitativo y sostenible.
El informe identifica las prioridades de colaboración en materia de normas y certificación, creación de demanda, financiación internacional e investigación e innovación. El desarrollo de definiciones armonizadas para los fertilizantes de bajas emisiones y emisiones casi nulas y de sistemas compartidos para la contabilidad del ciclo de vida contribuirá a crear condiciones de igualdad en todos los mercados. El informe destaca cómo las medidas coordinadas por parte de la demanda, como la contratación pública y la financiación combinada, pueden crear mercados para productos con menores emisiones, al tiempo que se mantiene la seguridad alimentaria y la rentabilidad de los agricultores.
Al mismo tiempo, la ampliación de la producción de amoníaco y fertilizantes con bajas emisiones depende de la financiación en las primeras etapas, la asistencia técnica y la armonización de las políticas transfronterizas. Las estrategias complementarias por parte de los usuarios, como la mejora de la eficiencia de los nutrientes y la gestión de la salud del suelo, pueden reducir aún más las emisiones y reforzar la resiliencia.
El informe Agenda de avances para 2025 muestra que, cuando los países colaboran, pueden obtener resultados más rápidamente, reducir los costes y crear la certidumbre necesaria para desbloquear la inversión en tecnologías con bajas emisiones. La puesta en práctica de sus recomendaciones y declaraciones de éxito será fundamental para alcanzar los objetivos de 2030 y obtener beneficios compartidos en todas las regiones.
Más información en https://www.iea.org/
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