Nestlé invierte en su fábrica cántabra para avanzar en digitalización, automatización y sostenibilidad
05/12/2025CATEGORíA: Alimentación y Consumo MARCA: Nestlé
La compañía acaba de instalar torres de refrigeración con circuitos cerrados de agua. Esta medida, que ha comportado 1,8 millones de euros, supone reducir el uso de agua en alrededor de 600.000 m3, equivalente a 240 piscinas olímpicas.
El agua es un bien escaso que hay que cuidar. Por ello, Nestlé ha invertido 1,8 millones de euros en su fábrica ubicada en La Penilla de Cayón (Cantabria) con la finalidad de preservar el agua del río. Esta cifra se enmarca dentro de los cerca de 75 millones de euros del total de inversiones realizadas por la compañía en la planta desde 2020 con el objetivo de avanzar en digitalización, automatización y sostenibilidad.
La factoría puso en marcha el pasado mes de septiembre un nuevo grupo de torres de refrigeración, que se une a otras similares que se instalaron en 2022, y que permiten que el agua que se ha utilizado durante la actividad industrial permanezca en un circuito cerrado que, mediante refrigeración evaporativa, permite su reutilización continuada. Con estas medidas se ha conseguido reducir en unos 600.000 m3 el uso de agua en la factoría, cantidad equivalente al llenado de 240 piscinas olímpicas.
El centro de producción se caracteriza por ser “cero residuos a vertedero”, al minimizar la generación de los mismos y fomentar su reutilización, reciclaje y valorización. Además, toda la energía eléctrica que se compra en este centro de producción proviene de fuentes renovables.
La factoría cántabra también cuenta desde 2022 con una caldera de biomasa que utiliza la cascarilla que se obtiene en el proceso de torrefacción del cacao como biocombustible para la producción de vapor que se convierte, a su vez, en fuente de energía para el propio proceso de tostado de esta materia prima.
Esta instalación, que ha supuesto evitar la emisión de unas 6.000 toneladas de CO2e a la atmósfera desde su puesta en funcionamiento, también utiliza astillas con certificación de sostenibilidad en origen “SURE”, que garantiza la cadena de trazabilidad y sostenibilidad para la producción de energía térmica. Con esta instalación, Nestlé fomenta la economía circular en sus procesos productivos.
Asimismo, la fábrica dispone desde 2023 de una bomba de calor que aprovecha la energía residual procedente de la planta de producción de frío de la factoría para calentar el agua que se utiliza tanto en los procesos productivos como en la climatización de la planta. Con este sistema la factoría ha conseguido un ahorro anual de más de 12.000 m3 de uso de agua. Además, ha logrado evitar la emisión de cerca de 2.500 toneladas de CO2e al año.
Más información en https://empresa.nestle.es/es/
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